Boca Abajo

Ninguna Vacía 2026, Regina Cirilo, 100 x 80 cm, óleo sobre lienzo y Desangrarme en tu escucha 2026, Regina Cirilo, 200 x 400 cm, acrílico sobre lienzo
Salpiconas 2026, Regina Cirilo, 80 x 120 cm, óleo sobre lienzo

La exposición Boca Abajo (2026) se conforma por 6 obras que parten del imaginario poético de la artista, respondiendo a la búsqueda del goce animal, la suspensión de espacios donde el cuerpo es atravesado por potencias que revelan formas de conocimientos no racionales, donde se despliega la intensidad femenina y salvaje. El título alude a la forma en que los murciélagos cuelgan, proponiendo la idea de suspensión que atraviesa todo el proyecto. La muestra incluyó pintura, videoarte e instalación, con un texto curatorial de Angélica Piedrahita. Este imaginario híbrido se manifiesta físicamente en las obras para abordar lo femenino, lo animal, lo corporal y lo afectivo. Inspirándose en el miedo que evocan los murciélagos hematófagos en las simbolizaciones culturales, se desarrolla a la murciélaga como un punto de integración: mujer y animal encuerpadas simultáneamente. En pinturas como Ninguna vacía, Desangrarme en tu escucha y Salpiconas se explora el cuidado, el desborde y la libertad reproductiva mediante escenas intensas y matéricas. Las piezas, especialmente la de gran formato, buscan envolver al espectador en espacios-membranas que desbordan la percepción, utilizando el color, la escala y la atmósfera para generar incomodidad, intensidad y una experiencia física que exige una negociación con el cuerpo y que cuestiona los límites entre este, la imagen y el deseo. En los videoartes, Corriente y Colgar de un tubo, se trabaja el cuerpo como materia para pintar y componer la imagen, mientras que se manifiesta como extensión de la murciélaga a través de la prótesis y el performance. La instalación Membrana presenta el vestuario del personaje como un aparato de relación suspendido. El proyecto se plantea desde una sensibilidad poshumanista que entiende el cuerpo como atravesado por la biopolítica, el territorio, el cuidado y la desorganización identitaria. Al tensar las relaciones entre lo humano y lo animal, Regina encuentra en la hibridación una estrategia para cuestionar la domesticación del cuerpo femenino y un espacio para pensar el deseo, la violencia y el género desde una proximidad entre especies, donde lo monstruoso y lo grotesco operan como detonantes de una experiencia crítica y afectiva.